El Observador informó para el exterior
Bastante que lo dijeron: “Mañana vamos a trabajar como en un día normal”. Pero no fue así. Radio Caracas Televisión interrumpió el domingo su señal luego de 53 años y sus trabajadores vieron afectada su rutina. Eso sí, “nos mantenemos con la frente en alto y seguiremos con paso firme. Ahora el compromiso es más grande”, manifestó Yully Belle Youssef, coordinadora de Información de El Observador.
Y fue precisamente el equipo reporteril del noticiero el único que pudo estar frente a las cámaras del canal de Bárcenas en el día de ayer. “El Observador habló a Venezuela, pero el país no pudo escucharle”, dijo Beatriz Pérez Ayala, vicepresidenta de Comunicaciones.
Sin embargo, Miguel Ángel Rodríguez y Ana Virginia Escobar leyeron el telepronter al mediodía, pero esta vez no fue para transmitir en vivo, sino para grabar y asi cumplir con los noticieros internacionales que utilizaban su señal: Caracol Noticias, TV Azteca, Telemundo… “Por ahora sólo nos verán en otros países”, informó Youssef.
Con los ojos inundados y vestidos de luto, Rodríguez y Escobar repasaron las informaciones relacionadas con el fin de las transmisiones de su propio canal. “Sé que está sometida la libertad pero vamos a seguir luchando”, decía Marcel Granier en uno de los monitores, mientras ambos periodistas trataban de narrar y enderezar su voz quebrada y gastada por el llanto. Así permanecieron durante la media hora.
“Estuvimos desorientados, porque después de un golpe tan arbitrario como el que asestó el presidente Hugo Chávez, traicionando a 80% del país que le decía que no lo hiciera, pues las cosas se desbarajustan un poco”, manifestó Miguel Ángel Rodríguez.
Ya con su rostro seco y el maquillaje corrido, María Virginia Escobar asegura que el silencio “es muy duro. Venimos con un dolor muy fuerte, muy profundo, que comenzó el 28 de diciembre”, día en que el presidente Chávez anunció su decisión de poner fin a las transmisines del canal de Quinta Crespo. “Ha sido una agonía y ayer terminaron de clavar el puñal”, agrega.
Con o sin heridas, tanto ellos como el resto de los 330 empleados del área aseguran que no dejarán la calle. “Vamos a estar en la Copa América”, sostiene el narrador deportivo Alberto Camardiel. “Nuestros atletas se levantan cada mañana sin importar sus cuestiones políticas. Estaremos ahí”, agrega.
Con la misma fuerza con que lo hablaba en su programa matutino La entrevista, Miguel Ángel Rodríguez apunta: “Lo que nos preocupa es la relación con millones de venezolanos que siempre tuvieron en nosotros una vitrina para que se supiera su verdad verdadera. A pesar de eso, nuestro compromiso con la gente no se negocia, no se venderá nunca”.
Fuera del Centro Nacional de Noticias, en el lobby de RCTV, durmieron muchos de sus empleados, abrazados y cobijados por la empresa que les ha dado sustento. Y en la mañana de ayer salían con sus macundales. Bastante sosegados recibieron ánimos de la gente congregada fuera del edificio. “Nadie quiso irse”, concluye Yully Belle Youssef. “Nos podrá quitar la señal, las antenas, hasta podrá llevarse a nuestra gente, pero el Gobierno nunca tendrá nuestra conciencia, que esta limpia”.