China defiende sus emisiones por ser la “fábrica del mundo”
PEKÍN (Reuters) - China dijo el jueves que es injusto que los países ricos compren sus productos baratos y luego censuren la contaminación de sus gases de efecto invernadero, al día siguiente de que un estudio indicara que ya es el mayor emisor de dióxido de carbono del mundo.
Las emisiones chinas están bajo el escrutinio internacional mientras se prepara un tratado que luche contra el cambio climático y sustituya al Protocolo de Kioto, cuyos objetivos expiran en 2012.
Muchos expertos y políticos extranjeros dicen que cualquier tratado que pretenda ser eficaz necesita que China acepte objetivos específicos, si no restricciones, a los que no está obligada ahora por Kioto.
Pero el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino dijo que los países occidentales tienen que considerar el papel de su país como una central energética exportadora de bajo coste que de hecho ayuda a los consumidores occidentales a evitar sus emisiones en casa.
“Ahora China es la fábrica del mundo. Los países desarrollados han trasladado muchas instalaciones a China. Lo que muchos consumidores occidentales llevan o incluso comen se hace en China”, afirmó el portavoz Qin Gang en una rueda de prensa.
“Por un lado, queréis aumentar esta producción en China. Por otro, queréis condenar a China por la reducción de las emisiones. Es injusto”.
Este mismo año o poco después, el gigante asiático podría superar a Alemania como el mayor exportador de productos del mundo. Sus exportaciones se dispararon un 27 por ciento en 2006, sobrepasando a todas las demás potencias comerciales, según ha estimado la Organización Mundial del Comercio.
El miércoles, la Agencia holandesa de Evaluación del Medio Ambiente dijo que China, con 6.200 millones de toneladas, ha superado a Estados Unidos, con 5.800 millones de toneladas, como el mayor emisor de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero.
La Agencia Internacional de la Energía ha dicho que China podría convertirse en el mayor emisor este mismo año, mientras que sus autoridades aseguran que la media de sus emisiones por cabeza de combustibles fósiles en 2004 fue de 3,65 toneladas de dióxido de carbono.
Qin dijo que esto es apenas una fracción de la media holandesa, que situó en 11,4 toneladas. Los países ricos, cuyas emisiones desde el siglo pasado han alimentado el calentamiento climático, no deberían “simplemente apuntar con el dedo de la culpa a China y los países en vías de desarrollo”.