Hace 120 años se inició la “deshonrosa” Torre Eiffel
PARÍS (AFP) - La Torre Eiffel celebra en estos días de principios de julio los 120 años del inicio de su construcción, considerada en su día por sus detractores como un “deshonor” para París, y que actualmente atrae a casi siete millones de turistas al año.En medio de polémicas y pasiones encontradas, a principios de julio de 1887 empezó la construcción de esa torre concebida por el ingeniero Gustavo Eiffel que marcaría el perfil de París.
Eiffel, un ingeniero que construía puentes pero que también realizó la estructura metálica de la Estatua de la Libertad de Nueva York, supervisó personalmente las obras de esa torre metálica que iba a ser erigida de forma provisional con motivo de la Exposición Universal de 1889.
La Academia francesa de Bellas Artes, el escritor Guy de Maupassant o el compositor Charles Gounod fueron algunas de las personalidades que se escandalizaron por una construcción que definieron como “inútil y monstruosa”.
“La ciudad de París se va a asociar a las imaginaciones mercantiles de un constructor de máquinas para afearse irremediablemente y deshonrarse”, escribieron esos críticos en el diario Le Temps.
Eiffel, sin embargo, no se dejó intimidar y prosiguió con la construcción de una torre de piezas metálicas unidas entre sí para dar, como intentó explicar, “una gran impresión de fuerza y belleza” pero sin que pareciera maciza.
Pese a las críticas de artistas y estudiosos, el público le dio su total apoyo dos años después, en 1889, cuando fue inaugurada.
Ese año, de los 32 millones de personas que visitaron la Exposición Universal de París, casi dos millones se atrevieron a ver la Ciudad de la Luz desde las magníficas alturas de la Torre Eiffel.
Ese éxito se ha mantenido en el tiempo, con 220 millones visitantes desde su inauguración que han convertido a la Torre Eiffel en uno de los monumentos más visitados del mundo.
Su construcción fue una empresa de titanes, sobre todo la colocación de la plataforma horizontal del primer piso, a 57 metros del suelo, trabajo para el que se necesitaron seis meses.
Sus cifras son también impresionantes: 7.300 toneladas de peso de su armadura metálica, un peso total de 10.100 toneladas, más de 18.000 piezas de hierro utilizadas, 2,5 millones de clavos y 312 metros de altitud.
Pero sobre todo, la Torre Eiffel logró un récord inesperado: no hubo accidentes mortales durante su edificación.
La epopeya llegó a su culmen a las 13H30 locales del 31 de marzo de 1889, cuando Gustavo Eiffel subió los 1.710 escalones existentes desde la base hasta el tercer piso de la torre y enarboló la bandera francesa, saludado por 21 salvas de cañón.
“La bandera francesa es la única con un asta de más de 300 metros”, escribió el ‘padre’ de la Torre Eiffel, que fue el monumento más alto del mundo hasta 1929, cuando se construyó el Edificio Chrysler en Nueva York.
La Torre sigue siendo uno de los monumentos más atractivos para turistas anónimos y personajes famosos, que la visitaron en su inauguración, como el físico Thomas Edison o el estadounidense Buffalo Bill, o que la han inmortalizado en libros y cuadros.
También ha atraído numerosos desafíos, como en 1912, cuando un tal Reichelt, que se anunció como el “hombre pájaro”, murió al lanzarse del primer piso de la torre con un paracaídas de su invención.
Diez años después, el periodista Pierre Labric descendió, sin autorización, desde el primer piso al suelo por las escaleras… pero en bicicleta. Muchos otros intentaron también subir o bajar de la “Dama de Hierro” en moto.
Hubo quién saltó en paracaídas del tercer piso, con mejor o peor suerte, y también se dieron casos de saltos estilo “yo-yo”, es decir, atacados a gomas y elásticas, desde el segundo piso.
En 1989, con motivo de su primer centenario, el funambulista Philippe Petit recorrió sobre un cable en el vacío los 700 metros que separan la Torre Eiffel del Palacio de Chaillot, en la plaza de Trocadero.
En 2001, el español Aitor Sarasua Zumeta superó el récord establecido en 1998 de ascensión en bici-cross desde el suelo al segundo piso de la Torre parisina.
July 22, 2007 a las 14:55
Queridísima Anabelle,
Has tocado uno de los clavos de mi alma, la Torre Eiffel UFFFFF . . . y a tan buenos datos que nos das, te puedo sumar dos más interesantísimos:
Los arcos de sus base no son estructurales, son ornamentales, fabulosa impresión de diseño social e imagen que se quiso trasmitir, un arco dice mucho, de esto hay mucho que decir por la épca que se vivía cuando se construyo, es decir llevamos los arcos con nosotros pero los llevamos de adorno porque ya tenemos mejor tecnología.
La estructura de la torre son cuatro parábolas, en material bruto la torre pesa algo más de 10TN como tu nos explicas Anabelle, pero lo grandioso de Eiffel es que las armó de tal manera que solo trasmite 8 TN de carga al suelo, es decir que pesa dos toneladas menos de lo que tiene, estando allí.
Anabelle eres la número 1 y me siento feliz que te mantengas así.
Se puede decir que eres la Eiffel de la radio, al tranformar horas en tan solo momentos, el tiempo con -ti -go se pasa rápidisimo, liviano y chevere.
En Venezuela tenemos suerte y disfrutamos lo que produces,
Dios te mantenga siempre con nosotros
Tu admirador 007
Juan Fernando