Fallece el cineasta sueco Ingmar Bergman
ESTOCOLMO (AFP) - El legendario cineasta sueco Ingmar Bergman murió a los 89 años de edad “tranquila y suavemente” en su casa de la isla sueca de Faaro, según anunció este lunes su hermana Eva a la agencia de prensa sueca TT, que no precisó ni la causa ni la fecha exacta del fallecimiento.Según el principal diario sueco, el Dagens Nyeter, Bergman murió este lunes por la mañana hacia las 07H00. El funeral se llevará a cabo en presencia de sus amigos y familiares en una fecha aún no precisada, según IT.
Nacido en Upsala (70 km al norte de Estocolmo) el 14 de julio de 1918, hijo de un pastor protestante, recibió una educación severa y austera. Esa formación religiosa marcó su carácter. Estudió en la universidad de Estocolmo y aprendió a dirigir con un grupo de teatro estudiantil poniendo en escena obras de Strindberg y Shakespeare.
Desde hace varios meses corrían insistentes rumores sobre la delicada salud del cineasta, que a lo largo de su carrera también se distinguió en el teatro como director de numerosas piezas de importantes autores como, por ejemplo, su ídolo de juventud, el escritor August Stingberg.
La carrera de Bergman empezó precisamente en el teatro en los años cuarenta, con la realización de una producción en la Ópera de Estocolmo. Posteriormente, en 1960 volvió a sus orígenes teatrales al ser contratado como director del prestigioso Dramaten, el teatro real de arte dramático.
Sin embargo, la decisión de dedicarse al cine la tomó en 1945, cuando se dio cuenta de que, para él, el único medio moderno para expresarse era la gran pantalla. “Hacer películas es para mí un instinto, una necesidad como comer, beber o amar”, declaró Bergman en una ocasión. En sus inicios ayudante de dirección, Bergman hizo su primer filme, ‘Crisis’, en 1945.
En 1955 obtuvo su primer éxito internacional con la comedia ‘Sonrisas de una noche de verano’. A partir de finales de los años cincuenta sus películas se harán cada vez más oscuras, centradas en parejas en crisis y en seres desgarrados por la constatación de un Dios ausente.
Es considerado el maestro del cine sueco. Rodó a lo largo de su carrera más de 40 películas, entre las que destacan ‘El séptimo sello’ (1956), ‘Fresas salvajes’ (1957), ‘Gritos y susurros’ (1972), ‘Secretos de un matrimonio’ (o ‘Escenas de la vida conyugal’, 1974) y ‘Sonata de otoño’ (1978).
En 1976 se instala en Alemania por problemas con el fisco sueco y al año siguiente estrenó ‘El huevo de la serpiente’, sobre el ascenso del nazismo. De vuelta a Suecia rodó ‘Fanny y Alexander’ (1982), una obra sobre su infancia y su pasión por el espectáculo, que recibió cuatro premios Oscar. En 2003 volvió a ponerse detrás de la cámara y dirigió una película para la televisión sueca, ‘Saraband’.
Considerado como un director de actrices, dio sus mejores papeles a intérpretes como Maj Britt Nilsson, Harriett Andersson, Eva Dahlbeck, Ulla Jacobsson y Liv Ullmann. Bergman vivió aventuras amorosas con algunas de esas actrices. Se casó cinco veces y tuvo nueve hijos.
Comandante de la Legión de Honor, miembro de la Academia de las Letras de Suecia y reputado dramaturgo, Bergman reveló su vida privada y profesional en los libros ‘Linterna Mágica’ (1987), ‘Imágenes’ (1993) y ‘Niños del domingo’ (1994), adaptado a la gran pantalla por su hijo Daniel.
Ignorado durante mucho tiempo en su país natal, Suecia sólo le rindió recientemente ese reconocimiento de gran maestro del cine que fue. Actualmente se concede un Premio Bergman a los jóvenes talentos del cine sueco, que son como los ‘Oscar’ de ese país nórdico.