Bulldogs con strass y chihuahuas estresados en Semana de moda para mascotas
NUEVA YORK (AFP) - Chai, una bulldog blanca de pelo corto y ojos azules, lucía una capa de satén color rosa y bronce decorada con strass, especialmente confeccionada para asistir a la Segunda Semana de la Moda para animales domésticos, que se desarrolló en Nueva York con la presencia de compradores de todo el mundo.”Somos espectadores, cerramos nuestra tienda para perros en Baltimore tres días para venir”, indicó el domingo Thomas Berger, mientras aplaudía frenéticamente el paso por la pasarela de un modelo vestido sólo con un slip que llevaba de la correa un galgo color miel con traje camuflado.
Al ritmo de música disco, el desfile dura una hora: los perros presentan los modelos de una veintena de “casas” de confecciones para animales. Un gato negro con collar dorado aparece al final, llevado por una pequeña de bucles rubios vestida con un tutú de tul dorado.
En el quinto piso de este centro de exposiciones de Manhattan, la pasión está en su punto más alto: algunas pasadas son aplaudidas con fervor, como la de un chihuahua vestido como bailarina de Bali, con una enorme tiara dorada en la frente, y llevado por una joven con la misma vestimenta.
El primero y el cuarto piso están consagrados a los expositores, y hay de todo: bolsos para llevar mascotas, vitaminas para estimularlos, correas para pasearlos, muebles para instalarlos, revistas para insertar publicidad y hablar de ellos.
“Es fantástico, es mucho más de lo que esperábamos”, indicó Rie Nishimura, una compradora japonesa de Pet-à-Porter Life Inc. que llegó especialmente de Tokio. Tras asistir al desfile, realizó varios pedidos que le enviarán a Japón.
“Más que nunca los estadounidenses son los líderes en la moda para animales domésticos”, aseguró. A sus pies, Oliver –un Shih Tzu de dos años con una camiseta de marca– estaba cómodamente instalado en un canapé para perros en satén rosado con pompones.
“Lola acaba de dormirse, estaba tan estresada por el desfile”, aseguró en tanto Stacy Braverman, que vive en Nueva York y tiene un sitio de lujo para animales domésticos, “Bitch-on-line”.
“Intentamos especializarnos en objetos únicos, de alto nivel. Tenemos toda una nueva línea de productos de belleza, champús y cremas de enjuague y perfumes. Lola está perfumada hoy con ’soufflé de azúcar rosa’, ¿le gusta?”, pregunta Stacy mientras acaricia a la pequeña chihuahua de pelo largo.
“Tengo cuatro, tuve que instalar un diván especial para que estén cerca cuando trabajo: se llaman Lola, Havana, Winston y Beckham, como el futbolista”, añadió, mientras que otra espectadora, con un Lulú de Pomerania vestido con ‘kilt’ escocesa en las rodillas, agregaba: “Oh, ¿tienes a Beckham ? ¡Mi Lulú se llama Jagger, como Mick!”
En el sitio de Stacy Braverman, los compradores más gastadores pueden encontrar collares para perros con diamantes verdaderos, por unos 3.000 dólares. “Claro que vendo, ¡y más de uno!”, aseguró la mujer, mientras aplaudía el desfile de un caniche vestido de ante verde que bailaba el vals al son de “La Foule” de Edith Piaf.
Según las estadísticas de la Asociación de fabricantes de productos para animales domésticos, el 63% de los hogares estadounidenses –71 millones de hogares– posee un animal doméstico. Los estadounidenses tienen 88 millones de gatos, 74 millones de perros, 142 millones de peces rojos y 13 millones de reptiles.
Sus gastos se elevaron en 2007 a 40.000 millones de dólares, contra 28.500 millones en 2001, de los cuales 16.000 millones en alimentación, 10.000 millones en cuidados veterinarios, 10.000 millones en medicamentos y 3.900 millones en juguetes, vestimenta y “dog-sitters” (niñeras para perros).