Hallados los restos de un simio de hace 10 millones de años
LONDRES (Reuters) - Un grupo de investigadores que trabajan en Etiopía han desenterrado unos fósiles de un simio de 10 millones de años de antigüedad, un descubrimiento que según ellos sugiere que los seres humanos y los grandes simios africanos podrían haberse separado mucho antes de lo pensado.
El equipo etíope-japonés llamó a la especie ‘chororapithecus abyssinicus’, y dijo que representa el primer primate reconocido directamente relacionados con los gorilas modernos, los chimpancés y los bonobos.
“El fósil humano más antiguo es de hace seis o siete millones de años, pero no sabemos nada de la línea humana que surgió realmente de los simios”, explicaron el miércoles los investigadores en un comunicado que acompañó la publicación de su estudio en la revista Nature.
“El chororapithecus nos da las primeras evidencias de la rama simia que antecedió la historia de los orígenes humanos”.
Los investigadores encontraron los fósiles en un terreno empinado y desigual a 170 kilómetros al este de Adis Abeba.
El equipo, que desenterró un colmillo y ocho muelas, determinó que los molares pertenecieron a un gran simio porque compartían características especiales con los gorilas modernos, al alimentarse de comida rica en fibra como hojas y tallos.
Concluyeron que el chororapithecus era una forma primitiva de gorila o una rama independiente que mostraba una adaptación similar en el mismo período aproximado en el que la línea de los gorilas comenzaba a aparecer en otra parte.
“Si no es un pariente de los gorilas, entonces es algo muy similar a lo que debía parecer un gorila”, declaró Gen Suwa, uno de los investigadores, procedente de la Universidad de Tokio.
Peter Andrews, paleontólogo del Museo británico de Historia Natural y experto en los orígenes del ser humano, calificó el hallazgo de apasionante porque hasta ahora eran casi inexistentes las pruebas fósiles de los grandes monos, los parientes vivos más próximos al hombre.
Sin embargo, añadió que no estaba tan claro que por sus características dentales se le pudiera calificar de una nueva especie ancestral de gorilas - como los investigadores han hecho -, lo que remontaría en el tiempo el momento en que simios y humanos se dividieron.