“Todo sobre mi madre” y Pedro Almodóvar se convierten en clásicos en Londres

almodovar1.jpgLondres, (EFE).- Tras sus dos Óscar de Hollywood y su Premio Príncipe de Asturias, el cineasta español Pedro Almodóvar ha dado un nuevo paso adelante en su trayectoria profesional con el estreno oficial hoy en Londres de la versión teatral en inglés de una de las mejores películas de su filmografía, “Todo sobre mi madre” (1999).La sensación de estar ante una de las obras indispensables del cine es la que produce contemplar a los personajes creados por el director manchego hablando en inglés sobre las tablas del legendario Old Vic de Londres, donde tuvo lugar el preestreno el pasado 27 de agosto.

Almodóvar confesó hoy durante una rueda de prensa, con motivo del estreno oficial de la adaptación para la escena de “Todo sobre mi madre”, que se ha sentido un poco como el dramaturgo ruso Antón Chéjov, por el cuidado, dijo, con el que el autor de la versión, el escritor británico Samuel Adamson, le ha tratado tanto a él como al guión original de su película.

“Han respetado los momentos culminantes de la obra. Los personajes muestran una gran solidez y no pierden nada de su fuerza”, comentó Almodóvar, quien estuvo acompañado durante la comparecencia ante los medios de las actrices Penélope Cruz y Cecilia Roth, para presentar un proyecto que surgió en 2002 a propuesta del productor australiano Daniel Sparrow.

Sin embargo, la adaptación teatral de este ya clásico almodovariano presenta muchas alteraciones en el hilo narrativo con respecto al guión original, algo que el director atribuye a las exigencias escénicas, pero que cambia el tono que ofrece la película.

Así, el personaje de “Agrado”, la travesti que encarnó la actriz Antonia Sanjuán y que ayuda a “Manuela” en su regreso a Barcelona, adquiere mucho mayor protagonismo del que tiene en el filme, lo que hace que predomine el humor sobre el aspecto dramático de esta historia de “maternidad herida”, según definición del propio Almodóvar.

El papel de “Agrado”, al que ahora da vida el actor Mark Gatiss, “se ha fragmentado a favor de la narración y convierte a la película en una obra de teatro”, incidió, sin embargo, el propio cineasta, quien confesó que después de verla cinco veces ha llegado a la conclusión de que debe tratar de mirarla con otros ojos y no echar nada de menos.

“Los que hemos trabajado en la película -añadió- tenemos una especie de prejuicio sobre la obra. Por ello me he autolobotomizado para convertirme en un espectador casi inocente”.

“Agrado” no es la única que pasa de ser un personaje secundario a prácticamente un protagonista. “Esteban”, el hijo de Manuela que muere al principio de la película y que interpretó el español Eloy Azorín, permanece en escena hasta el final de la historia en una especie de reiterada aparición fantasmagórica que puede resultar incluso confusa.

“El papel de Esteban se convierte casi en el narrador de la historia y en la segunda conciencia de su madre”, explicó Almodóvar, quien alabó las dotes interpretativas del actor Colin Morgan, que da vida en el teatro al hijo que pierde Manuela y por el que ésta vuelve a Barcelona en busca de su padre, un travesti llamado “Lola”.

La particularidad del sello Adamson se siente desde el comienzo de la representación: el dramaturgo británico ha incluido frases de otra famosa película de Almodóvar, “La flor de mi secreto” (1995), algo que, una vez más, el cineasta español ve con buenos ojos.

“Esto me pareció natural porque la génesis de ‘Todo sobre mi madre’ está en la ‘La flor de mi secreto’”, comentó el director, al que le parece interesante que se hayan mezclado las dos simulaciones médicas que aparecen en sendas películas y que Adamson funde en una sola en esta adaptación teatral.

Como protagonista de una de esas simulaciones médicas, la de “Todo sobre mi madre”, la actriz argentina Cecilia Roth cree que la idea de Adamson “termina de explicar el personaje de Manuela en una obra tan compleja”.

A todos estos cambios se enfrenta hoy la exigente crítica londinense, que deberá pronunciar su veredicto sobre esta particular versión, que el público ha acogido con “entusiasmo” en las distintas representaciones previas que se han sucedido desde el 27 de agosto, según Almodóvar.

Por lo que se refiere a la traslación a la escena de la estética de la película, en la versión teatral del Old Vic el escenógrafo ha recurrido a un complejo decorado en el que no faltan los papeles pintados con aires retro y un efecto de lluvia que anuncia el momento trágico de la muerte de Esteban, que marcará hasta el final la historia de este clásico dedicado a las mujeres.

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